LILÍ TÉLLEZ Y «VOX» EMPUJARON AL PRI HACIA LA CUARTA TRANSFORMACIÓN»

LILÍ TÉLLEZ Y «VOX» EMPUJARON AL PRI HACIA LA CUARTA TRANSFORMACIÓN»

Por: Carlos González Muñoz.

Vox y Lilí Téllez dinamitaron la alianza entre el PAN y el PRI.

Cuando la senadora del PAN Lili Téllez emocionada hasta las lágrimas presentó a la prensa mexicana como un héroe al español Santiago Abascal, presidente de VOX, el partido más a la derecha en España, nunca imaginó la senadora que presumir en público la amistad entre Vox y Acción Nacional iba a traerle problemas políticos a su partido en el corto plazo.

El repudio y rechazo de amplios sectores de la sociedad mexicana a esta exhibición de acercamiento político entre el PAN y Vox fue más que evidente e incluso Diego Fernández de Cevallos criticó a las y los legisladores de su partido por haber invitado al beato Santiago y difundir sin ningún rubor y con todos los reflectores un acto al que Diego calificó de estúpido e inoportuno.

Decimos nosotros: ¿A quién se le ocurre traer desde Europa y en plenos festejos septembrinos de los 200 años de consumación de la independencia y los 500 de la fundación de Tenochtitlan, a un representante de la Corona española?

Solamente a esas fuerzas a quienes les interesa salir de las catacumbas y por eso anuncian sin tapujos que el PAN y Vox han decidido unir y comprometer recursos políticos, económicos, logísticos, mediáticos y propagandísticos para combatir en serio, dicen ellos, al comunismo en América Latina y en el mundo. Una auténtica declaración de guerra.

Los dirigentes del PAN días después quisieron minimizar el encuentro con Vox y reducirlo a un acto intrascendente pero el daño estaba hecho y el efecto fue devastador.

CUANDO VAYAS A MADRID…

Guadalupe Saldaña, la senadora panista por Baja California Sur, sentada ese día a un lado de la señora Téllez sonreía y mostraba orgullosa a los periodistas la carta de Madrid, pacto político en dónde Vox y el PAN se comprometen a frenar las políticas públicas que promueve Andrés Manuel López Obrador y juntos evitar que surjan gobiernos de este tipo en América Latina.

Ambos partidos anunciaron que combatirán a gobiernos nacionalistas que se atrevan a ahuyentar las inversiones leoninas, acaben con la corrupción y obliguen a los grandes capitales a pagar impuestos. No quieren presidentes ni gobiernos que aumenten los salarios y extiendan los programas sociales a millones de jóvenes, niños y niñas, a discapacitados y a estudiantes y a ancianos.

Este par de organizaciones poco caritativas y nada solidarias se comprometen a cerrarle el paso a gobiernos que permitan abortar a las mujeres y protejan los derechos de personas homosexuales. «¡Eso es comunismo!» gritan.

¿Por qué les interesa tanto a ambos América Latina? ¿será acaso porque aquí los capitales españoles se han multiplicado por mil en sólo cuatro décadas y convertido ellos en los propietarios mayoritarios o únicos de minas, bancos, tierras, aguas, plantas generadoras de electricidad, empresas que controlan las energías «limpias», aeropuertos, etcétera, etcétera?

La carta de Madrid hecha pública en la Ciudad de México el pasado 16 de septiembre exhibe a un PAN todavía más conservador y pinta de cuerpo entero a un partido de derecha con su rostro verdadero y totalmente sin maquillaje.

Lili Téllez con sus desplantes grotescos deja ver al desnudo a un sector de mexicanos violentos y golpistas que añoran gobiernos autoritarios y represores con sus propios ciudadanos aunque sumisos con los extranjeros al momento de entregarles en bandeja de plata los recursos naturales de América Latina.

¡Esa es la América que se comprometen a defender el PAN y Vox, aunque intenten disfrazarlo de un pacto por la defensa de la democracia! ¡A menos que por democracia entiendan el fraude electoral que en 2012 colocó a Felipe Calderón en la silla presidencial y permitió entregar los recursos naturales de México al rey de España! ¡a los inversionistas europeos!

Se trata de un pacto entre comerciantes. Una alianza entre empresarios y que inevitablemente golpeó otra alianza: la que mantiene Acción Nacional con el PRI y con el PRD.

El noviazgo entre el PAN y Vox los estaría obligando también a ellos a definirse y optar por subirse junto con su aliado y socio al ring del anticomunismo y arroparse con el uniforme del fascismo.

Se trata de un escenario peligroso y pantanoso que presiona al PRI y al PRD a formar parte de un pacto que no es suyo y que los colocaría a la cola y a ocupar las últimas butacas del teatro.

Saben que Acción Nacional va a privilegiar de hoy en adelante sus vínculos políticos e ideológicos con Vox porque esta alianza será parte fundamental de su estrategia electoral para el 2024.

El pacto de Madrid lo hace aún más conservador al PAN y este nuevo panorama coloca en un atolladero a sus aliados porque de acompañarle se confirmaría aquél viejo refrán que dice «Dime con quién andas y te diré quién eres».

La alianza electoral del pasado 6 de junio les fue bastante útil a los tres partidos pero en mayor proporción a Acción Nacional. La cacareada alianza con Vox coloca al PRI y al PRD en la disyuntiva de también ellos hacerse más a la derecha y correr el riesgo de perder la poca, poquísima credibilidad y prestigio del que aún gozan entre sus propias bases de apoyo.

Vox y Lili con su borrachera septembrina abrieron sin querer la puerta del corral e hicieron tanto escándalo que el rebaño está inquieto.

La rebelión en la granja ha comenzado y el PRI ahora le guiña un ojo al futuro.

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